A partir de los 6 meses de vida, este alimento puede incorporarse en la dieta, siendo una opción al consumo de carnes, y la versatilidad de ser consumida como plato de fondo, postre, cereal, ensaladas, bebidas y colación saludable en formato de barra.

Clasificado como un “pseudo” cereal, este milenario alimento es reconocido por su valor nutricional. Posee carbohidratos y fibra en cantidades similares al cereal y contenido proteico similar a las legumbres.

La quínoa ha existido desde tiempos milenarios y consumido por pueblos originarios de la región de los Andes, no obstante, solo hace algunas décadas expertos en nutrición analizan sus bondades como alimento funcional, con propiedades nutricionales que trae beneficios a la salud humana, especialmente su aporte y calidad proteica que permite reducir el consumo de carnes animales en su reemplazo.

Constanza Figueroa Donoso, Nutricionista y docente de la Carrera de Nutrición y Dietética de la Universidad Católica, asegura que en los últimos años se ha ampliado su versatilidad en preparaciones, diversificando sus aplicaciones en la dieta, con grandes oportunidades para vegetarianos y celíacos, así como alimento funcional con enormes cualidades en la dieta a partir de los 6 meses.

El valor nutricional de la quínoa por 100 gramos de este alimento corresponde a 370 calorías, 14 gramos de proteínas, 64 gramos de carbohidratos, 6 gramos de lípidos, 7 gramos de fibra, 22 miligramos de vitamina C, 47 miligramos de calcio y 4,6 miligramos de hierro, entre algunos nutrientes. Si bien, su valor nutricional puede variar de acuerdo al suelo de cultivo, variando su contenido proteico entre 11 a 20 gramos por cada 100 gramos.

“La quínoa se destaca por ser un cereal, esto quiere decir que posee contenido de carbohidratos y fibra dietaria similar a los cereales, y contenido proteico como las legumbres. Lo que sí la destaca de los dos grupos de alimentos mencionados, es que posee todos los aminoácidos esenciales para permitir una buena síntesis proteica en nuestro organismo, tal cual como los aportan los lácteos, huevos y carnes, sin embargo, para lograr este efecto debe ser consumida en mayor cantidad. Cabe destacar que las legumbres deben ser combinadas concereales para complementarse y aportar una proteína de buena calidad”, explica la nutricionista.

En su opinión, la quínoa puede ser incorporada en las papillas de los lactantes, posteriormente ya puede ser consumida como acompañamiento en platos de fondo o en postres, cereal de desayuno, en colaciones como barras de cereal e incluso como bebida vegetal apropiadamente fortificada con nutrientes acordes a la etapa de la vida en la cual se encuentre la persona.

En cuanto a las excepciones o precauciones, las personas con daño renal o afecciones cardíacas deben consultar a su médico tratante antes de consumirla, dado su alto contenido de fósforo y potasio. Asimismo, a modo de reemplazo nutricional, en personas con enfermedad celíaca, la quínoa es una muy buena alternativa al ser libre de gluten y puede ser utilizada como ingrediente en masas y repostería, sin embargo, ésta debe estar certificada de ser libre de gluten. Por ser un alimento vegetal, también es compatible con la dieta de personas vegetarianas, especialmente por su aporte y calidad proteica.

La quínoa se prepara igual al arroz, con la proporción de 1 taza de quínoa por 2 tazas de agua hervida, sin embargo, debe ser lavada y secada previamente para la remoción de saponinas que le dan un sabor amargo.

SU IMPACTO EN LA GASTRONOMÍA

Por su parte, Sebastián Tobar, Profesor en Educación Técnica, Chef de la carrera Nutrición y Dietética de la Universidad Católica, destaca el impacto que ha tenido la incorporación de este noble alimento en la gastronomía mundial.

En su opinión, luego del periodo en el que la cocina se modificó y adecuó a la sociedad de la inmediatez y lo instantáneo para la cual no había tiempo ni dedicación por las preparaciones tradicionales y demorosas, surgió un “boom” por lo natural y tradicional, donde se puso en valor el producto y su trazabilidad.

“Así la quínoa emergió como un súper alimento que por un lado, por sus propiedades nutricionales excepcionales, además de ser una alternativa sólida en preparaciones libres de gluten, y por otro lado porque valora las tradiciones culinarias ancestrales y sus productores”, precisa Tobar.

Nutrición y Dietética de la Universidad Católica ha desarrollado diversas investigaciones que han contribuido al generar un sinnúmero de recetas en las que la quínoa está presente, tanto como grano (guisos, ensaladas y postres), harina (repostería y panadería) y también la hoja de quínoa, fresca o seca como polvo, cuya utilización tiene registro muy en la antigüedad, pero por el proceso antes descrito se fue perdiendo, concluye el experto culinario.

El equipo académico ha desarrollado un minucioso trabajo para conocer el valor nutricional de la quínoa, su aplicación versátil en la cocina chilena en las distintas estaciones del año, en combinación con productos propios de nuestra cocina.

RECETA ENSALADA DE QUÍNOA MULTICOLOR

Ingredientes:                                                

20 grs de Quínoa dorada
20 grs de Quínoa negra
40 grs de Pimentón
40 grs de cebolla morada
40 grs de champiñones
40 grs de pepino
10 grs de ciboulette
10 cc de aceite de oliva
10 cc de vinagre de manzana
Sal
Pimienta

Preparación:

Cocer la Quínoa por separado en agua hirviendo.

Colarla y dejar escurrir el agua.
Picar todos los vegetales en cubos pequeños.
Picar el ciboulette muy fino.

Mezclar todos los ingredientes.
Agregar el aceite, el vinagre y la sal.
Añadir pimienta y corregir sazón.
Servir en un plato hondo.

RECETA CHURROS DE HARINA DE QUÍNOA

Ingredientes:                                             

? 350 cc leche
? 180 grs harina de quínoa
? 25 grs manteca
? 20 grs azúcar
? 2 grs sal
? azúcar flor para espolvorear

Preparación:

1. Hervir la leche, manteca, sal y azúcar (se puede reemplazar la leche por agua)
2. Agregar la harina de golpe y revolver hasta formar una masa que se despegue del fondo
de la olla
3. Vaciar en manga y manguear en caliente con boquilla rizada, en una superficie enharinada
4. Verter en el aceite caliente a 170ºC. Freír y dejar escurrir en papel absorbente.
5. Espolvorear con azúcar flor.

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