Roberto Rojas: El arte como negocio

Ángel Darío Sánchez

Capaz para muchos el mundo del tatuaje no es un arte ni tampoco un negocio, solo una mera actividad para dar a  conocer piezas, dibujos o diseños reconocidos en la piel de muchos para toda la vida, pero para Roberto Rojas este mundillo fue una combinación perfecta para mezclar estos dos elementos.

 

Con tan solo cuatro años en Buenos Aires, Argentina, este venezolano de 30 años ya es un reconocido emprendedor en tierras sureñas gracias a su marca MENTEABIERTATATTOO, la cual empezó como una agencia publicitaria en su natal Venezuela y que luego se convirtió en un estudio de tattoo, sinónimo de profesionalidad y prolijidad en todos sus trabajos.

Pero para que Roberto consiguiera la ecuación perfecta para lograr este resultado, tuvo que iniciar un duro camino en el tatuaje, tras empezar de cero. “Yo jamás pensé que iba ser tatuador, ni siquiera cuando me gradué como diseñador gráfico”, suelta de entrada. “Mi primer paso en este mundo es cuando realicé un seminario de tatuajes en Venezuela, después de esto tomé la iniciativa de montar MENTEABIERTATATTOO.

Y para este joven mirandino la entrada a este rubro significó una oportunidad para crecer como empresario y no como artista de tatuajes. “Yo el tatuaje lo empecé a ver como un negocio, y así fue como nació MENTEABIERTATATTOO, porque gracias a los tatuajes aprendí que cuando hablamos de arte no hay que escatimar. Porque a veces uno como empresario escatima mucho el precio de las cosas. Pero en el arte, en el mundo del tatuaje, es todo lo contrario, porque gracias a la buena inversión vas a mejorar en tu trabajo”.

 

 

 

Después de este paso, el cual arrancó en el 2014 en Venezuela, tomó la decisión de trabajar de lleno con MENTEABIERTATATTOO. Luego de un año, Roberto Rojas decidió emprender camino hacia Argentina y a su llegada al país del tango y de los asados, tenía un objetivo muy claro: establecer su marca en Buenos Aires.

“Mi inicio en Argentina fue duro, porque en la mayoría de los estudios de tatuajes que buscaba una vacante para trabajar me rechazaban. Esto para mí fue un duro golpe, pero a su vez ese golpe me fortaleció para empezar a tatuar por mi cuenta”, recuerda Roberto, quien inició tatuando en el hostal donde estaba a bajos precios, una estrategia para darse a conocer.

“Se empezó a correr la voz que había un venezolano que estaba tatuado bien y a bajos precios, y así fue como todo comenzó agarrar forma”. Y tras esta publicidad efectiva, más la motivación de terceros, Roberto dio el paso de abrir MENTEABIERTATATTOO en Argentina.

“A veces necesitamos un empujón”

Y fue esa motivación de terceros lo que terminó de impulsar a este empresario de abrir su primera sucursal de tatuajes en la ciudad de Buenos Aires, gracias a un consejo de su entonces asistente. “Fue en el 2017 cuando tuve la total seguridad de abrir MENTEABIERTATATTOO, cuando el que era mi asistente me dijo que invirtiera todo el dinero que había hecho en alquilar un local y contratar a varios tatuadores. Y así fue, lo hice gracias a él. Todo esto porque a veces necesitamos un empujón; porque por el miedo al fracaso nos limitamos a ser lo que soñamos”.

De esta forma Roberto comenzó una nueva experiencia como empresario y a la vez como tatuador, invirtiendo en marketing para explotar su marca para que llegara a más argentinos. Consiguiendo resultados favorables, al punto de que MENTEABIERTATATTOO es considerado actualmente como uno de los mejores estudios de tatuajes en toda Buenos Aires, un logro que enorgullece a este caribeño pero que también lo obliga a seguir superándose.

 

“Mente Abierta está catalogado como uno de los mejores estudios de Buenos Aires. Esto ha sido porque nosotros vendemos calidad. Nos dimos cuenta que teníamos que vender trabajos de gran calidad a precios accesibles, por eso tenemos muchas formas de facilidad de pago, entre otros planes. Esto ha sido parte de la estrategia aplicada para el éxito de esta marca, porque queremos extender esto a nivel de franquicias”.

Siguiente paso: la expansión

Como todo emprendedor con claros objetivos, Roberto no se conforma con esto, es por eso que tomó la iniciativa de dar seminarios para llevar todo su conocimiento a las personas que quieren aprender a tatuar. “En mis seminarios explico y demuestro porque todos podemos tatuar, esto me ha motivado para que Mente Abierta siga creciendo. En lo particular a mí me gusta enseñar, de hecho en Venezuela hice varios seminarios y estando aquí en Argentina lo retomé y hemos conseguido obtener éxitos con ellos a pesar de las críticas de algunos, que nos ha dado más fuerza para seguir con esto”.

Y gracias a estos seminarios, nació la idea de abrir una “universidad de tatuajes, un instituto donde se mezcle todo lo relacionado al mundo del tatuaje: marketing, diseño, fotografía, atención al cliente, todo esto junto a profesionales calificados en estas áreas”. No sería la primera vez que se ve una “escuela de tatuajes”, en Nueva York ya existe, pero para Roberto Rojas esta idea tiene como objetivo crear a tatuadores de calidad para el mundo. Un logro que ya consiguió consigo mismo.

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